Libro EL CABALLO CRIOLLO COLOMBIANO

Libro EL CABALLO CRIOLLO COLOMBIANO
Su autor, criador y en ocasiones expositor, perteneciente a una familia de larga tradición caballista, ha buscado promulgar la historia del caballo criollo colombiano a travez de relatos, tradiciones y anécdotas".

"Se constituye esta interesante obra en fomento y divulgación de la cría del caballo colombiano; del deporte de la chalanearía como una expresión de nuestra cultura, y de la apreciación de los equinos como elemento vital de nuestro desarrollo e idiosincrasia.

"La perfecta armonía utilizada por el autor entre las imágenes y el relato permite conocer al caballo criollo colombiano, uno de los más hermosos del mundo por su estampa, suavidad, brío y nobleza . Sus andares : Trote y galope, trocha y galope, trocha pura y paso fino colombiano, se lograron con el transcurrir del tiempo, gracias al adiestramiento y la tecnología".

Álvaro Uribe Vélez




El autor montando al Rey de Villamar. Santa Maria, Sesquile

domingo, 10 de noviembre de 2013

El CABALLO DE PASO FINO COLOMBIANO

El caballo de Paso Fino Colombiano, pertenece a una de las cuatro modalidades existentes en la raza del Caballo Criollo Colombiano: Paso fino, trocha pura colombiana, trocha y galope y trote y galope. La modalidad de paso fino, en la cual el animal se desplaza por bípedos laterales, sucesiva y alternadamente en cuatro tiempos isocronicos, se debe a la presencia en su esquema genético de un gen, en este caso recesivo denominado (p). Los ejemplares de esta misma raza que carecen de esta característica genética, se desplazan por bípedos diagonales, trochando o trotando, depende, entre otros, de la velocidad de cadencia o ritmo que hayan heredado por otra serie de genes o combinaciones de geneticas, independientes del gen que regula el desplazamiento por laterales.

Este gen, no es exclusivo en la raza del caballo criollo colombiano, se presenta también en otras razas, como en el caballo peruano de paso, de tranco más largo y proverbial resistencia, o en la raza de paso fino puertorriqueña, así como también en algunas razas norte americanas y en otras europeas, como en el pony islandés, que derivan su origen de la antigua raza ambladora berebere.

En el mundo existen dos razas de "paso fino", la del caballo criollo colombiano en su modalidad de paso fino y la de paso fino puertorriqueño. Razas que derivan su origen del caballo español llegado al nuevo mundo con la conquista de América, y con una evolución y conformación en sus respectivos países de más de 500 años. Razas que son diferentes pero que tienen una característica en común, su desplazamiento por laterales en cuatro tiempos o batidas.

La denominación de origen “colombiano” no se le puede suprimir a la raza como se ha venido haciendo olímpicamente, de forma intencional o de buena fe en los diferentes países donde se ha exportado la raza en los últimos años y donde han conformado sus respectivas asociaciones.

Por ejemplo, la raza del caballo PSI, pura sangre ingles, lleva siempre su denominación de origen “ingles”, no importa el país donde se crié ni donde nazca, siempre será ingles, lo mismo pasa con el pura sangre francés, o el PRE o pura sangre español; la raza de tiro irlandés, o la raza de tiro holandés, razas que son diferentes por haberse conformado en países distintos, no obstante tengan algunas similitudes y usos; y que no por el hecho de haber nacido un ejemplar en un país diferente se les pueda suprimir su denominación de origen.

Es necesario que la Federación Nacional Colombiana de Asociaciones equinas FEDEQUINAS, entidad que rige y regula la actividad equina colombiana y representa a Colombia ante el mundo, haciendo parte de Confepaso, tome cartas en el asunto para defender el sentido de pertenencia y la identidad de la raza colombiana, que está en mora de ser declarada por el Congreso Colombiano como Patrimonio Nacional.

miércoles, 22 de octubre de 2008

EL CABALLO CRIOLLO COLOMBIANO

Guillermo de Narváez

En la raza del caballo criollo colombiano se presentan cuatro modalidades: Paso fino colombiano, trocha pura, trocha y galope y trote y galope. En el paso fino, el animal se desplaza por bípedos laterales sucesiva y alternadamente, produciendo dos tiempos con cada bípedo, para realizar el ciclo completo en cuatro tiempos, dados por sus cuatro triples apoyos (dos laterales, uno izquierdo y uno derecho; y dos diagonales, uno uno izquierdo y uno derecho). Por ser el paso de cuatro tiempos, tiene como mínimo dos apoyos simultáneos al suelo y cada determinado numero de tiempos, tres. En esta modalidad o paso fino, contrario a lo que sucede en la trocha, la pata del bípedo lateral se adelanta unas fracciones de segundo más que la mano en hacer contacto con el piso.

El desplazamiento por laterales se debe a que dentro de su esquema genético existe un "gen", que en este caso se presenta como recesivo, denominado (p), el cual determina que ciertos ejemplares dentro de la raza que lo hayan heredado puedan desplazarse por bípedos laterales. Los ejemplares de esta misma raza que no lo porten en su esquema genético se desplazan por bípedos diagonales, trochando o trotando, dependiendo, entre otros, de la velocidad de la cadencia que a su vez hayan heredado por otra serie o combinación genética diferente. El gen (p) es heredado independientemente de los demás genes que trasmiten las distintas características en la raza del caballo criollo colombiano, como son, entre otros, el fenotipo, la velocidad de cadencia, el brío o el temperamento. Los principios de la genética moderna fueron descubiertos por el monje austriaco Gregorio Mendel hace más de cien años y siguen explicando hoy día los misterios de la herencia.

Cabe anotar que según los estandartes de la raza, la "cadencia", que es como se denomina la velocidad del ritmo cuando el animal está en movimiento (número de batidas por unidad de tiempo) y que se hereda independientemente del gen (p) que determina la modalidad del desplazamiento, debe ser rápida, sin ser "excesiva" para el paso fino, menor para la trocha pura colombiana; mediana para el trochador galopero y más "lenta" para el trotón galopero. Así mismo, también es importante retomar el concepto implícito en los cánones de la raza, según los cuales la mínima traslación y el exceso de lo que algunos denominan "pulimento", son contrarios a la esencia del autentico caballo "de silla", denominación a la cual pertenece por antonomasia la ancestral raza del caballo criollo colombiano. A medida que el caballo aumenta la velocidad de cadencia y disminuye su traslación va perdiendo su "esencia" y su función primigenia que se encuentra en la "silla", quedando relegado a conformar el grupo de caballos carentes de función  practica, y cuya única y exclusiva finalidad consiste en hacer presentaciones en shows y en espectáculos de carácter circense.

La característica de desplazarse por laterales no es exclusiva de la modalidad de paso fino colombiano, esta condición se presenta también en otras razas que tienen su origen en el caballo amblador Bereber, como en la raza de paso peruana, de tranco más largo y proverbial resistencia; en la raza del caballo de paso fino puertorriqueño, en algunas otras norteamericanas; en la raza del caballo higüeyano de la Republica Dominicana, e inclusive en algunas europeas, como en el pony islandés y en el caballo Asturcón de Asturias (España), cuyos orígenes datan de más de 2.000 años. (Todos los derechos reservados).

El Autor

El Autor
Guillermo de Narváez, autor del libro El Caballo Criollo Colombiano, fue acreedor del Pergamino "Merito a la Tradición Familiar Equina" otorgado por el Festival Equino "El Caballo Alrededor del Mundo".

INDICE PRIMERA PARTE
Prologo - Introducion - Reseña Historica - Caballos famosos - Caracteristicas y fenotipo - Suavidad - Temperamento - Velocidad de ejecucion - Parámetros geneticos de las modalidades - El paso fino colombiano - La trocha pura Colombiana - El trotón galopero - Tabla de puntuación - Los aperos clásicos del caballo criollo colombiano - La ensillada - Forma correcta de montar - El adiestramiento - Conocimientos básicos sobre reproducción - Colores clásicos del caballo criollo colombiano - Mulares criollos

SEGUNDA PARTE
El decalogo del chalán criollo - El lenguaje de los equinos - El trotón galopero en la vaqueria - Las carreras de caballos criollos - El caballo en la gesta libertadora - Ha nacido una estrella - La Alondra del Sausal - El Monje - Los caballos de Paquiló - Glosario - Dicionario - Bibliografia - Indice onomástico -

PUNTOS DE VENTA
Bogotá: Libreria Panamericana - Libreria Nacional
Medellin: Libreria Cientifica - Libreria Nacional
Cali: Libreria Nacional
Barranquilla: Libreria Nacional - Libreria Panamericana
Cartagena : Libreria Nacional
Neiva: Panamericana
Cucuta: Panamericana
Villavicencio: Panamericana

Valor $ 49.000

Acerca de mí

Mi foto
El caballo criollo colombiano, uno de los más suaves y briosos del mundo; de temperamento alegre, vivo, orgulloso y manso; y su extraordinaria sensibilidad en la boca, que se manifiesta en el manejo por la rienda, lo colocan en primer lugar dentro de las razas de "silla" que conforman los equinos destinados por el hombre al placer y a la necesidad de cabalgar.

Hacendado Sabanero luciendo la indumentaria caracteristica del Orejon Sabanero. "Canoas" 1876

Hacendado Sabanero luciendo la indumentaria caracteristica del Orejon Sabanero. "Canoas" 1876
El Orejón Sabanero, que deriva su nombre a la costumbre de usar por debajo del sombrero, un pañuelo "raboegallo", que lo hacia ver como si tuviera dos grandes orejas de conejo, usaba invariablemente zamarros de cuero de león paramuno (puma), ruana enteriza de lana natural, pañuelo "raboegallo" al cuello, sombrero "jipa", apero de cabeza tejido, freno de Suesca, galápago o silla de montar Chocontana con cincha tejida en Gachetá, de pelo de mujer y manatí sogamoseño en la mano izquierda. Este personaje honrado y puro, amante del campo y de su terruño, basaba su orgullo -y lo tenia grande- en la cantidad y calidad de caballos que tuviera. Para él, los buenos caballos constituían algo imprescindible; sin ellos, no concebía su actividad ni su vida... (Apartes tomados del libro El Caballo Criollo Colombiano. Todos los derechos reservados).

GAUCHO

GAUCHO
GAUCHO, hijo de Jazmín y Campana. Importante caballo antioqueño, tronco de célebres familias, fue criado por Libardo Ochoa en la "Argelia". Pasó a poder de don Martín Emillio Vélez, gran criador, abuelo del dr. Álvaro Uribe Vélez y llevado posteriormente a Popayán por don Carlos Ochoa, que lo tuvo algún tiempo sacandole magnifica descendencia y se lo regaló a Don Eugenio Castro Borrero, quien lo llevó posteriormente al Depto del Valle.

RESORTE IV, Hijo de Resorte III, sin duda uno de los caballos que mayor influencia tuvo en la modalidad de paso fino, fue criado en Antioquia por el Dr. Rafael Villa Restrepo. Sus principales hijos fueron entre otros: Capuchino, criado por Fabio Ochoa; Ponderosa Cosmos, criado por la familia Kling, Comendador de Santana, criado por la familia Nieto en Santa Ana, aunque ganó muchos premios en las pistas, no se destacó en este escenario, pero se debe nombrar, porque fue un verdadero representante del autentico caballo "de silla; Nevado y Castellano criados por Dayro Chica, Katiuskito, Piloto, Cupido, Carmín, El Astro, Amadeus, Retorno, JR Simbolo, Homero, Resorte de San Juan, Ranses y otros más, quienes fueron los encargados de esparcir su linaje por el ancho mundo del paso fino.

El ARREGLO.

El ARREGLO.
(Dibujo de la artista Sandra Posada Gonzalez)

"La primera montada se debe hacer con el madrino atravesado por delante, para limitarle el campo de acción en caso de que se revele.

El arreglo, como se dice también en el argot del caballo criollo colombiano, es un arte y casi una ciencia que realizan los chalanes colombianos, y que demanda como tal, un especial conocimiento en la materia, mano suave, psicología y grandes dosis de paciencia; pues es la base fundamental del excelente resultado que se obtiene en el caballo de silla criollo una vez arreglado. El manejo por la rienda que se logra, permite obtener lo que se denomina "rienda de pensamiento" , que rara vez se obtiene con otros sistemas ni en otras razas de caballos de silla.

Para que el animal quede bien arreglado, el proceso debe durar por lo mínimo diez meses. La edad más aconsejable para comenzar es a los dos años y medio, cuando las estructuras óseas y los tendones, que se encuentran en formación tengan una mínima consistencia, que no se vea afectada con los ejercicios y el peso del jinete.

(...) Lo primero que se hacer es descosquillar al animal suponiendo que mínimo sabe cabestrear y que ha tenido algún manejo al torno con la cuerda, para que ...